GestaltCoaching

GestaltCoaching ha sido un encuentro que no podía tardar mucho en llegar conociendo el potencial de ambos enfoques. El GestaltCoach es un proceso de acompañamiento a las personas en sus procesos de cambio y transformación que incorpora el potencial del Coaching, el arte de la pregunta y la confianza en que todas las personas tienen su propia luz que les guía y les aporta la respuesta a sus propias preguntas y por otro lado el potencial de auto actualización de sí mismo que proporcionala Terapia Gestalt.

La PNL aporta al GestaltCoach un mapa muy preciso de cómo formular y alcanzar nuestros objetivos. Este mapa se inicia con la toma de consciencia de nuestro estado actual y recorrer el camino tomando consciencia de las evidencias de la consecución del estado deseado. En nuestro estado actual se encuentra la dificultad, por este motivo nos planteamos un objetivo y en esa dificultad a menudo se “esconde” un gran potencial personal, bien por la posibilidad de liberar la energía que está comprometida en mantener unas veces la dificultad, otras “asuntos pendientes” o dificultades anteriores no resueltas. Otro asunto que puede interferir en la consecución de nuestras metas son las cuestiones del carácter, el juego de identificaciones y roles, el conjunto de creencias que tenemos las personas de nosotros mismos, del mundo, de nuestras capacidades, etc… y que en mayor o menor medida nos limitan, como mínimo distorsionan, la percepción de nuestra de nuestra propia existencia y de la realización de nuestras metas.

El mix que proporciona la utilización del bagaje gestáltico y el mundo del Coaching permite ampliar la mirada de lo que consideramos metas personales ampliándolo a las necesidades personales y la manera en cómo las satisfago explorándo todo aquello que dificulta la satisfacción, en qué momento y de qué manera interrumpo la satisfacción de aquello que necesito.

En nuestro camino a la satisfacción de nuestras necesidades y a la realización de nuestras metas nos podemos encontrar con dificultades que a menudo se resuelven tomando consciencia y potenciando nuestros propios recursos; otras veces el estado deseado está separado de nuestro estado actual por un patrón de resistencia, por una energía que nos frena en la misma proporción a la energía que tenemos para alcanzarlo y creo que en la exploración de ese patrón que dificultad y en el mejor de los casos en su integración, se encuentra energía disponible que puede comprometerse en nuevos aprendizajes y en una mirada amplia en cuanto a posibilidades. Como ejemplo de patrón de resistencia que cito, recuerdo la sesión con un cliente que ocupaba un buen puesto directivo en una división de una conocida multinacional y su objetivo era tomar la responsabilidad de un nuevo proyecto que además le suponía un ascenso en la jerarquía interna de la empresa; al iniciar la sesión el cliente tenía muy claro el asunto y la tercera pregunta que le hice, y que suelo explorar siempre, fue: ¿para qué quieres conseguir este objetivo? Y de forma rotunda me contestó: “!porque no quiero parecerme a mi padre!”. Es obvio que este asunto era determinante y necesario explorar y así hicimos. Lo que pretendo decir es que algunas dificultades en la consecución de nuestros objetivos corresponden a asuntos pendientes del pasado y dicho de otra manera, algunos objetivos que nos formulamos pretenden compensar carencias o completar, al menos temporalmente o provisionalmente, asuntos inconclusos. 

 “Que el darse cuenta y el satisfacer nuestras necesidades sea nuestra guía que nos oriente a la acción.”

El GestaltCoach considera que las personas tienen todos los recursos necesario para alcanzar sus metas, la realización de su potencial, y a menudo es cuestión de poner consciencia en que esos recursos nuestro cliente ya los tiene o puede aprenderlos. En este aspecto, el Coaching tiene un gran potencial que aporta al mundo de la Gestalt, en el sentido de explorar la luz de las personas y permitir que sea el propio cliente el que se dé cuenta de sí mismo, que obtenga los aprendizajes por si mismo y tome mayor consciencia de su propio potencial.La Terapia Gestalttambién tiene esa mirada, Fritz Perls tomó los mecanismos de autointerrupción del contacto también en su aspecto creativo, en lo luminoso no sólo en lo neurótico.

El propósito de las sesiones es trabajar desde la confianza, la autenticidad y honestidad tanto por parte del  GestaltCoach como del cliente, ambos comprometidos en el proceso cada uno desde su responsabilidad y desde aquí abordar tanto los objetivos que se plantea el cliente (el coachee) como los asuntos pendientes que pueden o no, emerger en la sesión con la confianza que una vez integrados la energía liberada pueda comprometerla creativamente en su aquí y ahora, hacía sus meta, hacia la realización de sus sueños.

Una de las aportaciones de la Gestalt de Fritz Perls al mundo del Coaching es la presencia del terapeuta y que por contagio la presencia se extienda al encuentro, “la presencia crea presencia”. Otra aportación de la Gestalt es la utilización por parte del terapeuta de sí mismo, un poner las experiencias, el mundo interior del GestaltCoach al servicio del coachee y del encuentro.

Hasta pronto.

Alex

Gestalt Coaching (I)

En esta serie de publicaciones pretendo compartir con vosotros mis reflexiones y experiencia sobre el  GestaltCoaching. GestaltCoaching es un proceso de acompañamiento a personas o grupos en un momento de transformación, de cambio también en un momento en el que la persona ya fluye. El potencial de esta modalidad de terapia gestalt o de coaching es que amplia su abanico de posibilidades en la medida que adopta el planteamiento o la metodología del otro enfoque; el coaching para gestaltistas o la mirada gestáltica para coaches. Sin embargo, son dos enfoques que se complementan o una síntesis creativa que resulta de la fusión de ambos? Eso es lo que pretendo explorar y compartir con vosotros. La mirada del coaching enriquece el trabajo terapéutico gestáltico, la mirada a lo luminoso de las personas y a “lo que ya está bien”. El enfoque y la metodología gestáltica sin duda enriquecen el proceso de coaching, especialmente el entreno del terapeuta gestalt en el uso de sí mismo y en la presencia que aporta al encuentro así como la congruencia personal basada en su propio trabajo personal.

Me interesa especialmente el planteamiento gestáltico del ciclo de la experiencia, el proceso natural de cómo las personas satisfacemos nuestras necesidades y también como nos las autointerrumpimos, unas veces deliberadamente y otras como respuestas repetitivas y obsoletas, casi o totalmente autómatas. Cómo gestaltcoach me viene bien estar presente para mí mismo y para mí cliente y poner atención a la experiencia en curso, cómo por ejemplo la formulación de un objetivo y atender a cómo se autointerrumpe en su consecución. La terapia gestalt pone atención al cierre de asuntos inconclusos para lograr liberar energía que la persona pueda comprometer en su aquí y ahora y en dirección a vivir la vida que quiera vivir. En este sentido, nuestros asuntos pendientes, nuestras dificultades ya incluyen la luz, la solución; la intención positiva incluida en nuestras dificultades alumbran nuestro camino.

En próximas publicaciones intentaré dar forma y comprender esta figura del gestalt coaching nutriéndome de aportaciones de otros profesionales que ya han profundizado en el tema como por ejemplo Vicens Olivé y su artículo “Gestlat&Coaching” que publicó ya en 2005 en la revista de la Asociación Española de Terapia Gestalt”, y las aportaciones de autores como Herb StevensonDorothy E. Siminovitch, y Stuartn Simon que tienen en común su vínculo con el Gestalt Institute of ClevelandGestalt Institute of Cleveland se fundó en 1954 por algunos de los primeros estudiantes de Fritz y Laura Perls, Isadore Fromm y Paul Goodman. Este instituto lanzó su primer programa de gestalt coaching en el 2002 con lo que considero que poseen una muy buena experiencia en el tema.

Lo que me mueve del gestaltcoaching es mi propia experiencia y la posibilidad de acompañar a otras personas o grupos en su proceso de transformación. Mi experiencia se basa en la formación recibida en Terapia Gestalt, PNL y GestaltCoaching en el Institut Gestalt de Barcelona y por mi propio proceso terapéutico con Sergi Forgas excelente terapeuta gestalt y por el proceso de coaching que recibí hace ya algunos años de la mano de RosaBoronat, una gran coach de la que tengo un gran recuerdo y que conocí en el primer Congreso organizado por la Asociación española de PNL en el2006. Alo largo de estos procesos descubrí que algunos objetivos que perseguía y valores personales fueron algo así como para compensar carencias y al servicio de evitar mirar aspectos difíciles entonces. Me dí cuenta que en la medida que cerraba asuntos pendientes me sentía más completo y comprometido con mi aquí y ahora y orientado hacía a la acción, hacía la vida que quiero vivir.

Gestalt Coaching (II)

Siguiendo con lo planteado en la primera publicación, me interesa conocer que es Gestalt y que es Coaching, cómo definir, desde la apertura a lo nuevo, tanto las diferencias como las coincidencias para poder trabajar desde ambas al servicio del cliente y de mi propio estilo personal de trabajo. No es tarea fácil teniendo en cuenta que como terapeuta me manejo con diferentes modelos para facilitar el proceso de Gestaltcoaching; en este sentido me considero un terapeuta ecléctico en busca de una integración verdadera y honesta con mis valores y respetuoso con lo que trae a la sesión el cliente.  Uno de los aspectos que más me interesa es cómo define y gestiona la dificultad tanto el enfoque Gestalt como el Coaching, qué hacen con la palabra “problema” que el cliente hace presente en la sesión; desde el Coaching un problema es un quiebre, esta palabra inspira algo diferente que “problema”; un quiebre presenta un desafío y una oportunidad para aprender lo necesario para trascenderlo. “Quiebre” es una resignificación de “problema”, este tiene una connotación negativa, paraliza, quiebre nos mueve a salir de nuestra zona de seguridad. ¿Qué aprendizajes necesito para moverme hacía mi horizonte? Podemos necesitar aprendizajes a nivel de comportamientos y conductas que nos permiten obtener unos resultados diferentes y satisfactorios y podemos necesitar aprendizajes a nivel de valores e identidad que nos permiten transformarnos, reinventarnos.

Desde el Coaching con PNL vemos la dificultad como una falta o necesidad de recursos. Algunas personas acuden a la sesión manifestando que en áreas de su vida no tienen y necesitan, por ejemplo, confianza, valor, etc.… sin embargo no es del todo cierto. Uno no puede necesitar confianza si no la tiene ya, no podemos desear algo de lo que no tengamos una representación interna; la cosa es que queremos más para gestionar el asunto en el que estamos y desde el Coaching con PNL es posible re-conectar y potenciar nuestra confianza, valor, determinación, flexibilidad, etc. Desde el enfoque gestáltico los problemas son considerados como una falta de autopoyo con lo que en la sesión de GestaltCoaching trabajamos, por un lado ,el recurso que necesita el cliente para trascender la situación que le perturba y/o explorar que hay en su historia, en su biografía que no le brinda el suficiente autoapoyo para gestionarla. La Gestalt tiene su propia metodología que facilita pasar de un apoyo ambiental “las personas son egoístas y nadie me ayuda” al autoapoyo “creo en mí”.

Tanto la Gestalt como el Coaching son enfoques que trabajan en el presente sin embargo la terapia gestalt tiene una mirada hacía el pasado y los asuntos que pudieron quedar abiertos y pendientes y que se repiten en nuestro aquí y ahora causando frustración. El Coaching tiene la mirada en el futuro en el estado deseado y objetivo que el cliente quiere alcanzar sin detenerse en lo que ya pasó precisamente porque … ya pasó! En cualquier caso, citando a Vicens Olivé “ambos enfoques se centran en el presente y buscan la creatividad interna”. En ese sentido en la sesión de Gestaltcoaching si se da la necesaria presenciaentre ambos, trabajamos con lo que emerge en el encuentro aquí y ahora, elaborando los patrones que se repiten al tiempo que nos enfocamos hacía donde quiere ir la persona. Este punto precisamente lo considero como un potencial del Coaching, esa mirada y apoyo incondicional hacía donde las personas queremos ir, como dice Stevenson “hacía la libertad y alegría de elegir la dirección” y la libertad de la espontaneidad que viene cuando uno va haciendo contacto con lo pendiente y cerrando, desbloqueando.

El Coaching que me lleva a la acción, al establecimiento de metas y ha conseguir darme cuenta de cómo alcanzarlas y sobre todo para qué? respetando en todo momento la ecología de mi sistema y de todas las personas pertenecientes. La Gestalt aporta a la sesión la quietud de la presencia, el “hacer menos”, el enfocar la sesión a la escucha y la reflexión, al sostener lo que va emergiendo, emociones, pensamientos, cuerpo,….  transitarlo e ir integrando, algunas veces en una sola sesión otras es un proceso que requiere de un mayor compromiso.

Herb Stevenson aporta una interesante mirada al potencial y posibles incongruencias del modelo gestáltico y de Coaching. El potencial del Coaching, dice Stevenson, es la mirada a lo luminoso de las personas y a la libertad de elegir la dirección que das a tu vida sin embargo puede ser incongruente el hecho de conseguir rápidamente nuestros objetivos sin que se de una verdadera integración de las partes internas que nos mantenían bloqueados. El potencial de la Gestalt es la liberación de energía vital que se da al desbloquear asuntos y la sensación de estar más comprometidos en vivir aquí y ahora desde la aceptación, la libertad de la espontaneidad sin embargo también puede ser incongruente quedarnos con la atención “pegada” a lo que falta, el mirar la botella medio vacía, estar desde el “siempre falta algo o algo no está del todo bien”.

En próximas publicaciones quiero compartir con vosotros el planteamiento que hace  Herb Stevenson y Dorothy E. Siminovich dos craks americanos en esto del Gestaltcoachig. Stevenson plantea lo que aporta el enfoque gestáltico al Coaching, específicamente el “uso de sí mismo” y aportar presencia al encuentro, cómo decía Pepita del Olmo, “la presencia genera presencia y repara en lo emocional” así como el repertorio de técnicas gestálticas al servicio del proceso de Coaching. Stevenson también hace referencia al conocido “experimento” gestáltico como fuente de autoaprendizajes y la capacidad del terapeuta para generar un “espacio de contención”; Robert Dilts, máximo desarrollador de la PNL, en su último libro también nos habla de este espacio de contención para la transición de emociones y sensaciones incómodas y lograr el autoapoyo en esos momentos.

Y la propuestade D.Siminovich que en mi opinión plantea una buena integración Gestaltcoaching, por un lado pone en valor del enfoque gestáltico, la aportación de presencia al encuentro y el uso de sí mismo que hace el terapeuta al servicio del encuentro, igual que Stevenson, y como novedad diseño de intervenciones en función del punto o la manera en el que el cliente se auto interrumpe en su ciclo de satisfacción de sus necesidades y consecución de sus objetivos para continuar trabajando desde la capacidad del darnos cuenta y la toma de consciencia de la fuerza de los patrones que repetimos y que no nos son útiles y aprovechar esta fuerza como fuente de recursos y nuevos aprendizajes.

En breve os cuento más….

 

Coaching

Hay muchos estilos de Coaching, tantos como maestros, escuelas y certificadoras. En la actualidad yo sigo la PNL-Coaching de Vicens Olivé y los desarrollos en PNLde RobertDilts, especialmente el Coaching a nivel de identidad. El Coaching significa o implica un proceso de cambio en el que una persona en un momento determinado de su vida desea iniciar un movimiento hacia otro lugar, hacia un estado deseado, un objetivo tanto en lo personal, lo relacional como en lo profesional. En este sentido el Coach acompaña el proceso donde el cliente amplia su mapa del mundo, de su realidad con el que esa persona se maneja. El próposito de las sesiones de Coaching es que el cliente (el coachee) recupere en unos casos y genere en otros, nuevas opciones en cuanto a conductas y capacidades así como un conjunto de creencias que le permitan desarrollarlas y todo ello fundamentado en los valores personales del cliente. En el momento que las personas logramos esta alineación con nosotros mismos generamos con ello la actitud necesaria para acometer los desafíos que nos presenta la vida.

Y es a través del arte de la pregunta como dirigimos la atención del cliente hacia sí mismo para la toma de consciencia y que encuentre por sí mismo lo que necesita para el cambio. Sin lugar a dudasla Programación Neurolingüísticaaporta un conjunto de procedimientos útiles en los procesos de cambio y transformación.

 

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